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ENTREVISTA A MATSUO ASHIKAGA 
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JAPONESES CONSIGUEN TRANSFERIR CON ÉXITO
INFORMACIÓN DE UN CEREBRO HUMANO A UN SOPORTE INFORMÁTICO
EXTERNO
ARTÍCULO: CON
LA GALAXIA A CUESTAS
| Nagoya, Japón , 25 de Abril de 2051 |
Nagoya,
cuarta ciudad de Japón, se despliega desde el aire y ante nuestras
retinas con una rotundidad demoledora, dispuesta a laminar cualquier
vestigio carpetovetónico que quedara en nuestra conciencia.
Lo nuevo galvaniza lo tradicional, respetándolo, protegiéndolo,
abrazándolo. Alberto Ho, adjunto a la dirección de la
revista, me guía por el espaciopuerto de Chubu con la misma
precisión que yo me muevo por el barrio de Chamberí
madrileño. La capital de la prefectura de Aichí bulle
como la antigua Constantinopla en tiempos del emperador bizantino
Justiniano. Pero aquí no mueren para distraer al pueblo los
gladiadores en el Hipódromo, sucedáneo del Gran Circo
Romano, sino que todo orbita en torno a la Universidad, donde no suele
morir nadie. El aerotaxi serpentea de forma delirante recordándome
la escena cinematográfica del "Quinto Elemento", en la que Bruce Willis
interpreta en el celuloide el trocito de futuro que ahora estoy viviendo
yo. También me viene, de repente, una cita de Moliere: "La
muerte es remedio de todo los males, pero no debemos echar mano de
éste hasta última hora"; mi vida, aquí en
el futuro, tampoco es tan mala como para que me la "arregle"
el conductor esquizoide de la gorrita. La serenidad de Alberto roza
la indignidad cuando tengo que despertarle (con mis ojos fuera de
las órbitas y el corazón gravitando a diez centímetros
de mi pecho) al divisar a lo lejos la deslumbrante Bahía de
Ise. Allí ha vivido durante el proyecto el doctor Matsuo, en
un pequeño y austero apartamento de 10 tsubo, que mi compañero
de ascendencia nipona tiene la amabilidad de traducirme a unos 65
metros cuadrados, (unidades más amables que los tatamis de
1,8 x 0,9 metros). Después de indicarle al taxista la dirección
exacta éste aterriza en lo que a mi se me antoja un picado
y desaparece sin dejarnos apenas descender de la pequeña aeronave. Minúsculas ondas de radio restan algunos dígitos a nuestra
cuenta bancaria en sigilosa felonía tecnológica. |
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"No, señor Galán. Nuestra memoria no sólo nos
engaña a nosotros sino que, o consecuencia de, lo hará
con cualquier polígrafo. No nos interesa cual fue la realidad,
tan sólo los mecanismos bioelectrónicas precisos para volcar
recuerdos en un ordenador y, si tenemos éxito, realizar el
proceso contrario. La mitad del trabajo ya está hecho." |
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Ricardo,
te presento al Océano Pacífico. Allí abajo parten
los transbordadores en dirección a la isla de Okkaido.-Y señala
unas vieja dársenas con antiguos "hovercraft" que
ahora deben de ser como piezas de museo flotantes.-Mis padres vivían
en el lado opuesto de la ciudad, capturando momentos hermosos, envejeciendo
apaciblemente, reciclando basura mientras esperaban el siguiente terremoto.-Detecto
un destello melancólico en su mirada que deshace rematando
con una broma:-Allí en España tenemos las tapitas.
-¡Sean bienvenidos!-Dice en perfecto castellano cervantino,
inclinándose suavemente y desde el quicio, un hombre de unos
setenta años que nos abre la puerta, ataviado con ropa occidental.-¡Zapatos
fuera!
Atravesamos
descalzos un estrecho corredor lleno de cachivaches que, cual trampas,
sorteamos no sin cierta dificultad. Alberto cae en la tela de araña
sutilmente tejida, enganchándose en el manillar de una anacrónica
bicicleta, y suelta al septuagenario arácnido una pequeña
parrafada en la lengua de los emperadores. Éste le contesta:
-Sí,
señor Ho. Todos los días incluso los de lluvia. La Universidad
queda a tres kilómetros de aquí y mi corazón
y ese armatoste se han hecho íntimos amigos. Admito que tengo
ganas ya de salir de este cubículo y volver a mi casa de las
afueras en Utsumi -Luego me mira y añade desplegando sus aptitudes
telepáticas:-Tranquilícese, señor Galán,
dispongo de una sala totalmente occidentalizada por lo que no será
preciso que me realicen la entrevista "tirados" en un tatami. Sé lo que ustedes aprecian el uso antropológico que
la evolución confirió a nuestras posaderas.-Y cumple
lo acordado, esforzándose y consiguiendo ser perfecto anfitrión:
Delante de un refresco de cola y un descafeinado y con nuestros culos
bien pegados a los cojines de un cómodo sofá comenzamos
nuestro trabajo:
-FT:
Queremos agradecer en nombre de nuestra revista, Tiempos Futuros Future Times, y en el nuestro
propio, su deferencia al concedernos unos minutos de su valioso tiempo.
Como comprobará no traemos ningún fotógrafo con
nosotros, tal como nos pidió. Como ya habrá deducido,
Alberto nos ayudará cuando nos enganchemos en la arista de
algún concepto técnico.
-MATSUO:
Bien, comencemos pues. ¿Saben algo de literatura japonesa?-pregunta
intercambiando los roles, armado con dos interrogaciones.
-FT:
Bueno, en mi casa se leyó a Mori Ogai, al Nóbel Oé
Kenzaburo e incluso a Yukio Mishima, aún después de
tener el feo detalle de suicidarse.-contesta, evidentemente, mi compañero.
Admito mis limitaciones al reconocer que lo más oriental que
he leído es a Dostoievski, moscovita todo él, y patrio
a Ausiàs March, brillante valenciano del siglo XV.
-MATSUO:
Me refiero a literatura japonesa antigua. Kakinomoto no Hitomaro fue
cortesano y poeta del siglo VII, que centró sus escritos en
los sentimientos y lugares que recordaba frecuentar con su fallecida
esposa. Si aquel excepcional escritor hubiera volcado sus recuerdos
en "nuestra máquina", a medida que se iban sedimentando
en su sistema límbico, y dispusiera de algún método
para "devolverlos" posteriormente a su cerebro, quizá
-FT:
quizá
-Agradecimos
la interesante introducción que el doctor Ashikaga realizó,
sumergiéndonos directamente en "el tema".
-MATSUO:
quizá jamás hubiese escrito tan bellos poemas
al verse desengañado. Al recordar mentimos: Esculpimos la realidad
que nos conviene recordar, no la que en verdad sucedió. Lo malo se minimiza
y edulcora, lo bueno se maximiza, lo desconocido se deduce, cuando
sencillamente no se inventa.
-FT:
¿Quiere decir que tendrán que incorporar un polígrafo a su máquina, como usted la llama, para constatar que lo que
recuerde un sujeto es cierto?
-MATSUO:
No, señor Galán. Nuestra memoria no sólo nos
engaña a nosotros sino que, o consecuencia de, lo hará
con cualquier polígrafo. No nos interesa cual fue la realidad,
tan sólo los mecanismos bioelectrónicos precisos para volcar recuerdos en un ordenador y, si tenemos éxito, realizar el
proceso contrario. La mitad del trabajo ya está hecho.
-FT:
Por eso le llaman "El cazador"; de recuerdos, presupongo.
Siguiendo el símil, todavía no sabe qué hacer
con las piezas que caza, si un trofeo taxidermista encima de la chimenea
o un chuletón que deglutir un domingo en barbacoa con sus amigos.
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-MATSUO:
Ja ja ja.-Él contrataca con otro símil, esta vez informático.-Es
como si dispusiéramos de un software avanzado pero que solo
"corre" en el ordenador en el que se generó, aunque
lo podamos almacenar
en un DVDH externo. Quizá me guste más
lo del cazador, admito. Parece más exacto teniendo en cuenta
que los recuerdos, los nuevos que se generan, recorren un camino en
el cerebro que pasa por áreas de
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"¡Jamás subestimen al cerebro humano comparándolo
con un mecanismo artificial! No pongan a William Shakespeare al mismo
nivel que una tostadora." |
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-en ese momento mira
a mi compañero y termina la frase en japonés. Éste
balbucea algunos conceptos técnicos muy específicos
(subculum
,
giro dentado
área 36 de Brodman
) pero que el doctor
aclara presto y Alberto traduce diligentemente:-
hipocampo, la
amígdala, la corteza entorrinal y parahipocampal, antes de
almacenarse definitivamente a otras zonas. Hay que perseguirlos
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-FT:
Por ese motivo se han centrado ustedes en recuerdos antiguos, ¿no
es así?
-MATSUO:
Sí, aunque por más razones. Las señales electroquímicas
de éstos nos fueron más sencillas, o menos complejas,
de decocodificar. Le aseguro que sin el equipo matemático-informático del que disponemos
no estaríamos hoy aquí hablando. Ah, y antes de que
me pregunten la gran tontería que si han perpetrado algunos
de sus colegas: Lo que está en el soporte digito-cuántico
son meros datos, almacenados en matrices n-dimensionales, que permiten
muchos matices, muchos campos en una database, pero, a la postre, datos. No tiene
nada que ver con "inteligencia artificial", términos
que detesto verlos escritos juntos en la misma frase. Sé que
con ustedes colabora esporádicamente el biorrobot
cuántico de la Claymstrom Corporation. Pregúntenle,
si tienen ocasión: estoy convencido que estará de acuerdo
conmigo.
-FT:
No cree entonces, y perdone la herejía conceptual, en la inteligencia
artificial.
-MATSUO:
Llevamos miles de años sin ponernos de acuerdo en qué
es nuestra inteligencia como para ahora jugar a ser dioses inventando
una nueva modalidad, que, a buen seguro tampoco sabremos definir.
No me malinterpreten: Estoy encantado con la aparición de nuevos
entes artificiales pero no les llamemos inteligentes, sino que desarrollan
conductas inteligentes, que no es lo mismo. Los nuevos avances me
han permitido penetrar virtualmente en un cerebro humano, como quizás
nadie nunca antes lo hizo, y les aseguro que lo que allí se
"cuece", nada tiene que ver con lo que le da consciencia
a su nuevo colega de su revista. Y ya no solo hablo de la evidente
diferencia electro-química
FT:
Si, ya le entiendo, no sólo se trata de iones de potasio
y sodio que salvan diferencias de potencial, dentro de nuestra cabecita,
dentro de nuestras neuronas
-MATSUO:
bien, veo que ha hecho usted los deberes
Sí, el equivalente
serían bits y espines cuánticos que fluyen de un lado
a otro. Pero le decía que las diferencias de concepto en los
procedimientos son tan profundas, y el espectro intelectual humano
es tan amplio, que cualquier comparación es mera literatura
barata. ¡Jamás subestimen al cerebro humano comparándolo
con un mecanismo artificial! No pongan a William Shakespeare al mismo
nivel que una tostadora.-en ese momento, decidimos reconducir la entrevista.
No queremos entrar en otro debate con el doctor y disuadirle que Copernico
X es la tostadora más prodigiosa jamás concebida.
FT:
Bien, doctor Ashikaga, llegados a este punto y profundizando en algo
que sólo ha citado a vuelapluma
¿cuan cerca está
la ciencia de recorrer la segunda parte del camino? Creo que sabe
que me refiero.
-MATSUO:
Bueno, en primer lugar le diré que todavía no sabemos
si el proceso es reversible. La Universidad de Jerusalén, pionera
en controlar
la motricidad de miembros, tras decodificar señales emitidas
por el cerebro, anda trabajando en una máquina muy
especial. Se trata de un laboratorio bioquímico portátil
gobernado por un ordenador cuántico. O si lo prefieren, un
ordenador cuántico dotado de un periférico que genera
sustancias biocompatibles y potencialmente inyectables a un ser humano, en combinación
con impulsos eléctricos, claro. Quizá lo de
"inyectar" recuerdos pase de ser una forma de hablar a algo
literal. Contestando a su pregunta le diré que no sé
si estamos lejos o cerca de nuestro objetivo, lo que sé es
que estamos, que es lo primordial.
FT:
Y esos impulsos eléctricos tendrían como misión
específica
-MATSUO: …estimular regiones del hipocampo, y microscópicamente, estimular axones o las prolongaciones de neuronas concretas y que, partiendo de ese impulso comience el baile: estimulación de vesículas…-busca una palabra precisamente en los lugares de los que habla y no la encuentra. Mira a Alberto y tras decírsela en japonés este aclara:-… presinápticas,-y él repite:-…eso, presinápticas, liberación por éstas de neurotransmisores a las hendiduras sinápticas o microespacio entre neuronas, despolarización de la neurona adyacente gracias a sus receptores especializados, y así continuar la cadena. Usted ha preguntado, ¿problemas?: Todos. No tenemos ni idea qué regiones del hipocampo serían más adecuadas para realizar dicha estimulación. No sabemos si la tecnología microelectrónica actual nos permitirá seleccionar grupos concretos de neuronas sin “contaminar eléctricamente” las anejas. No sabemos si la ciencia bioquímica actual podrá suministrar sustancias idénticas y en idénticas microdosis a las que sintetiza el cerebro humano y que actúen como catalizadores del proceso. |
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-FT:
Claro, no se trata de darle la vuelta a su exitoso experimento, como
si fuera un calcetín
-MATSUO:
Pues no. Los procesos de memorización y rescate de recuerdos
no son simétricos en el cerebro humano. Electroquímicamente
son bien diferentes. Cada vez que uno recuerda algo, entre otras cosas,
circula flujo eléctrico desde áreas del lóbulo
temporal medial a la corteza, creando nuevas conexiones en ésta,
modificando su-Alberto vuelve a erigirse su traductor simultáneo-citoarquitectura-:
cambios intracelulares, síntesis de proteínas, conexión
de éstas en las terminales sinápticas, y el ulterior
aumento de número y espesor de las mismas. Recordar cambia
nuestro cerebro, aunque también lo hace "fabricar"
nuestros recuerdos: El hipocampo se encarga de "transportar"
información que se encuentra en la memoria de corto plazo al córtex, donde finalmente se guardan éstos. Un hipocampo
dañado, impide generar nuevos recuerdos. Esto lo hemos averiguado
gracias a investigar a personas lobotomizadas, con sus cerebros deteriorados
por accidentes o enfermedades. Dichos mártires hicieron avanzar
a la neurofisiología con pasos de gigante.
-FT:
Ahora usarán otra clase de mártires más peludos
y con menos componendas que los humanos
-MATSUO:
Esa es la idea. Encima de la mesa del Consejo de Administración
del Organismo Internacional Para el Conocimiento del Cerebro se halla
un proyecto de investigación cuyos protagonistas son dos preciosos
orangutanes, Yin y Yang. Se trata de enseñar a uno de ellos
la pauta para encontrar alimento en su jaula, almacenar su recuerdo
en un soporte e intentar imbuírselo o transmitírselo
al otro, que jamás se ha encontrado entre esas cuatro paredes. El experimento, le admito, es muy complejo empezando por lo ya conseguido
a nivel humano con J.N.D: ¿Cómo diablos le convences
a un simio para que piense en algo de forma intensa y especifica?
Queremos conectarle a la máquina en el mismo momento en el
que busque la comida y, por lo tanto sus diferentes regiones corticales empiecen a iluminarse en nuestras pantallitas. Su fisiología
e histología son lo suficientemente similares a las de un humano
como para que nos permitiere dar un enorme salto en la investigación.-Entonces
se dirige a mi compañero al que pregunta algo y después
añade otra frase más o menos larga. Alberto Ho se gana
el sueldo un mes al traducirme las dos frases:- " ¿A mi que me
importa que su desarrollo ontogenético, su piamadre, su encéfalo
o su proyección somatotópica sean diferentes a las nuestras?
Los orangutanes difieren de los humanos en sus células denominadas
spindles, en el cingulate anterior o en la corteza frontoinsular pero
eso no es relevante para articular un mecanismo de transferencia viable
para homo sapiens." -El doctor, en ese momento parece exaltado
pero, tras su pregunta retórica, se calma confesando:-Disculpen,
es que llevo meses discutiendo con el Consejo, que es quién provee
de fondos los experimentos. Sin su aquiescencia no hay nada que hacer.
-FT:
¿Cree que se los concederán? Supongo que su rotundo
éxito tiene que ayudar en esa dirección.
-MATSUO:
No lo crea, señor Galán. Yo mismo formo parte de ese
Consejo desde el 2029 y me encuentro en aplastante minoría.
Esto me recuerda a su compatriota, el inefable pintor Salvador Dalí,
en el siglo pasado. Fue expulsado del Movimiento Surrealista por ser
demasiado
¡¡surrealista!! Sinceramente no sé
si terminarán echándome del Organismo Internacional
para el Conocimiento del Cerebro precisamente por consagrar mi vida
al epígrafe que lo define. La audacia mueve las ruedas dentadas
del mundo pero lo hace tras sortear, además de las dificultades
intrínsecas al objetivo final, los palos que las momias conservadoras
introducen en los mecanismos para que dejen de girar.
-FT:
Al margen de los problemas fiduciario-administrativos, ¿qué
expectativas abre lo conseguido en su laboratorio de Nagoya?
-MATSUO:
Todas. Ninguna. Una galaxia de posibilidades sobre el papel, negro
sobre blanco, y en nuestra imaginación. Metamorfosear esa teoría
en realidades tangibles costará mucho esfuerzo y
¡siglos!
El córtex frontal granular formado por células piramidales encierran más secretos que las enormes construcciones egipcias
de la meseta de Gizeh.
-FT:
Bueno, pero
¿nos puede concretar algo? Hemos escuchado
rumores que su hallazgo científico puede implicar una luz de
esperanza para personas con tumores cerebrales inoperables, no así
para las aquejadas por infecciones bacterianas, víricas o priónicas.
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"Con toda probabilidad una mutación beneficiosa
surgió en nuestros cerebros hace aproximadamente unos 38.000
años, en pleno paleolítico superior. Desde entonces
somos más curiosos, y por lo tanto más entrometidos,
pero también más creativos." |
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-MATSUO:
No siga por ese camino; no se lo reprocho porque ustedes, los periodistas,
usan su verborrea como yo mi bisturí, diseccionando para llegar
a dónde desean. En nuestro argot podría decirse que
usan con profusión el área de Broca, o área motora
del lenguaje. Decía el poeta griego Píndaro que la resignación
es un suicidio diario; pero la audacia no está reñida
con la cautela o en palabras de su gran Calderón de la Barca,
el valor es hijo de la prudencia, no de la temeridad. Si, señor
Galán, la idea es transferir la información que reside
en un área del cerebro donde se hallase el desarrollo maligno
celular, a otra región del mismo órgano, para poder
extirpar la zona enferma. Lo que sabemos es que se puede hacer, que
nuestro órgano pensante es flexible, adaptable, modulable,
como los asientos de una aeroberlina pero, señor, no tenemos
ni idea de cómo hacerlo. Hoy en día es ciencia-ficción.
Algún día quizás
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-FT:
No era nuestra intención ofenderle señor Ashikaga. Piense
que todos tratamos inconscientemente de interpretar lo sucedido y
extraer consecuencias, supongo que muy a menudo, disparatadas.
-MATSUO:
Me hago cargo. Con toda probabilidad una mutación beneficiosa
surgió en nuestros cerebros hace aproximadamente unos 38.000
años, en pleno paleolítico superior. Desde entonces
somos más curiosos, y por lo tanto más entrometidos,
pero también más creativos. Creo en ese momento de la
prehistoria nuestro cerebro dio el salto que algún día
nos hará llegar a las estrellas.
FT:
Gracias, señor Ashikaga, por concedernos esta entrevista y
también por interpretar mi indiscreción como fruto de
los delirios cromosómicos que supusieron tal salto para la
humanidad. Le debo una cena.
-MATSUO:
Le tomo la palabra. Olvide el viaje interestelar: La gastronomía
española, sus vinos son, sin duda, culmen de dicho salto.
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