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NOTICIA:EL
GIGANTE INFORMÁTICO CLAYMSTROM CORPORATION SACA
AL MERCADO EL PRIMER ROBOT HUMANIFORME INTELIGENTE
ARTÍCULO1: NUEVOS
COMPAÑEROS DE SINGLADURA
ARTÍCULO2: DOS
ETERNIDADES DE OSCURIDAD...
RELATO: REFLEXIONES CUÁNTICAS A RITMO DE JAZZ
| Leeds, Inglaterra, UE , 9 de Abril de 2051 |
Hace
frío en Leeds, Inglaterra. El aerotaxi nos deja en la verja
de una especie de villa victoriana, al noroeste de la ciudad; la enorme
casa solariega es propiedad de la Claymstrom Corporation y está
ubicada a escasos kilómetros de su cuartel general. Habríamos
tardado poco más si el trayecto desde el espaciopuerto lo llegamos
a cubrir por tierra; la ciudad industrial del condado metropolitano
de Yorkshire Occidental es sinónimo de comunicaciones, paradigma
de la intersección, encrucijada de caminos como una Constantinopla
del siglo XXI. Más allá de la villa contemplamos que
se extienden campos agrícolas hasta donde alcanza la vista.
¿Es Leeds, con su corazón dividido entre industrial
y agrario, metáfora del personaje al que vamos a entrevistar,
entre artificial y natural? ¿O él es la metáfora?
No hace falta que nos detecte el sensor; un hombre delgado, debajo
de un amplio sombrero de paja, vaqueros y jersey de lana color marfil,
sale a nuestro encuentro y nos abre la puerta. Una curiosidad: Nos
han advertido que debemos evitar que nos pise. Su engañoso
y estilizado aspecto oculta sus más de cien kilogramos de peso. |
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"No soy un ser humano y no tengo vocación de impostor.
Ustedes me crearon a su imagen y semejanza, nada más."-Tras
la bíblica frase vuelve a sonreírnos: imposible saber
lo que piensa. Siglos de psicología hoy no nos valen de nada,
salvo que lo que tengamos delante sea mentalmente un reflejo de sus
creadores, extremo que nos acaba de negar. |
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-Buenas
tardes, señorita Guinizelli, señor Neuropixel-Comenta
mirándonos a una servidora y al cámara. Luego, clava
sus pupilas en mí e infiere: ¿O prefiere que la llame
Violeta?-Nuestro anfitrión posee una entonación perfecta
y voz firme, aunque rasgada, quizás entre barítono y
el legendario Rod Stewart. No es ni guapo ni feo, ni todo lo contrario,
aunque sí de rasgos equilibrados; en cualquier caso y al igual
que en la rueda de prensa, nos ha desarmado con sus modales exquisitos.
-Violeta,
por favor, antes pizpireta, ahora provoleta, porque todavía
no le he dado la mano y ya me he derretido, cual queso fundido. Alguien
de la redacción tenía que venir y gané yo.-Entonces
nos la tiende y notamos algo que, estúpidamente, nos produce
una pequeña decepción: su textura, su rugosidad y elasticidad
es idéntica a la de un ser humano pero no así su temperatura;
es tan gélida como el entorno. Él se da cuenta de nuestro
respingo, sonríe y nos hace pasar a la casa. El café
que nos prepara está hirviendo, como para compensar.
FT:
Sabemos qué es consciente de la trascendencia de esta entrevista.-Decidimos
llamarle de "usted": nos sentimos de esa manera más
cómodos al pensar así que entrevistamos a "alguien".-Gracias
por su tiempo, señor Copérnico.
COPÉRNICO:
Estoy encantado de estar con ustedes. Adjetiva con la palabra "trascendente",
por lo insólito, supongo. Julio Cortazar escribía cuentos
impregnados de dicha característica en los que el tiempo se
detenía, la acción se ralentizaba. Nosotros disponemos
de todo el que precisen, como en los relatos del autor argentino,
durante el cual podrán hacer del detalle más nimio categoría,
de la categoría microcosmos, si lo quieren. Hoy no miremos
el reloj, si les parece, dividiéndolo absurdamente en fracciones,
ilusamente más asibles que el todo sin desbravar.
FT:
De acuerdo. No pongamos más límites que las necesidades
biológicas de mi compañero y de mí. Por cierto,
cuando nos acercábamos aquí, al ver la dualidad que
encierra Leeds, pensamos
COPÉRNICO:
prefiero
que me llamen metáfora a electrodoméstico, se lo aseguro...-Comenta
en un golpe de efecto que nos sorprende. Su capacidad de deducción
lógica está bien engrasada, sin duda.-Pero, puestos
a elegir me inclino más a que me confundan con un electrodoméstico
a que lo hagan con un humano, contradiciendo así lo que reza
mi aspecto. No soy un ser humano y no tengo vocación de impostor.
Ustedes me crearon a su imagen y semejanza, nada más.-Tras
la bíblica frase vuelve a sonreírnos: imposible saber
lo que piensa. Siglos de psicología hoy no nos valen de nada,
salvo que lo que tengamos delante sea mentalmente un reflejo de sus
creadores, extremo que nos acaba de negar. Decidimos entonces actuar
por instinto y olvidarnos de las preguntas escritas. En peores nos
hemos visto
bueno, no, pero nos hacemos la ilusión.
FT:
¿Por qué, entonces, forma humana? ¿Por qué
usted no es una enorme esfera con doce tentáculos? Y ya puestos,
¿por qué no se halla ese agudo cerebro dentro de unas
curvas de mujer?
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COPÉRNICO:
Bien. Por orden: Los seres humanos han amoldado el Mundo a su antropometría.
Esa taza que sostiene tiene un asa cuya abertura máxima es
de 5,5 centímetros, que le permite a cualquier persona normal
asirla cómodamente con dos o tres dedos. Puedo manejar todo
tipo de herramientas o tocar el piano, ponerme una camisa talla standard o subir/bajar los mismos peldaños que ustedes. Una esfera enorme no pasa por las puertas ni estaría bien vista,
caso de poder entrar, en una biblioteca pública o en un avión.
Se trata de que posea un aspecto que, al tiempo, me sea lo más útil posible para cumplir mi misión y éste no... |
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"¿Se refiere al
asesino caníbal cinematográfico considerado el más
inteligente de la historia del celuloide? Ja ja ja. Puestos a parecer
H/Anibal, sinceramente prefiero al general cartaginés; más
épico, gran estratega y menos maquiavélico
" |
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represente una amenaza psicológica a los que me rodean. Si
un extraterrestre querría camuflarse entre nosotros, al tiempo
que acceder hasta el último rincón de su civilización,
calzaría zapatos y se peinaría por la mañana.
En segundo lugar le diré que el hecho que parezca un hombre
no tiene la mínima connotación sexista: La Claymstrom
Corporation decidió aleatoriamente, al azar, el "sexo"
de la primera unidad de mi serie. En primicia le diré que mi
"hermana" Gabriela X estará lista para mediados de
Diciembre. |
FT:
¿Gabriela? ¿Es por la Nóbel chilena Gabriela
Mistral? Cuando dice lista, preparada, entendemos que su "software"
necesita un periodo de aprendizaje, según nos informó
la neuropsiquiatra de la compañía, Kumi Kaioto. ¿Cuánto
tiempo necesito su cerebro para aprender que el mar moja, a distinguir
entre los tres "Armstrongs" más célebres,
a mover su centro de gravedad los días de viento o a dorar
la píldora a una mujer? ¿Existieron Copernico I, II,
hasta
llegar a usted?
COPÉRNICO:
Es usted fémina versada y astuta, Violeta. Descartó
al instante a Gabriela de Saboya, antigua reina de España,
por pertenecer al ámbito político y no científico-cultural.
Sí, mi compañera llevará el seudónimo
de la poetisa y diplomática austral.-Nos contesta dorándonos
la píldora, demostrándonos así su fino sentido
del humor.-Respecto a mi aprendizaje le aseguro que fue largo. Sí
existieron esas versiones pero sólo cautivas dentro de un ordenador,
no como entes físicos. Cada salto numérico representó
otro cualitativo a nivel intelectual. Desde que tengo conciencia del
yo han transcurrido, quince años, tres meses y doce días
pero, al parecer, desde que se concibieron mis matrices neuronales/cuánticas,
ocho años más
FT:
lo
primero suena a condena. Condenado a existir y tener conciencia de
ello.
COPÉRNICO:
En absoluto. Le aseguro que estoy encantado. Lo que pasa que, por
aquel entonces, mis fundamentos intelectuales era muy rudimentarios,
mi mente equivalente a la de un escarabajo pelotero lobotomizado
FT:
pues
damos fe que su aprendizaje, aunque lento, ha sido efectivo y de artrópodo psicocapado ha pasado usted a parecer el Hanibbal Lecter de
las máquinas, pero en bueno. Además, no le veo yo rodando
bolas de excremento por este salón tan bonito; le veo dotado
de funciones para objetivos más elevados.-Entonces, en un nuevo
golpe de efecto, Copérnico X se levanta del sillón en
silencio y se sienta detrás de un enorme piano de cola que
preside su salón. Acto seguido nos dedica un fragmento de una
pieza de enorme belleza con claros tintes románticos. El bioandroide,
tras la demostración, vuelve a su puesto y nos sonríe...
FT:
...Le advierto que si lo ha hecho para impresionarnos
¡lo
ha conseguido! ¿Franz Liszt? ¿Joseph Haydn?
COPÉRNICO:
Casi. Quinteto en la mayor para piano, opus 114, de Franz Schubert. No quiero que crea que soy pretencioso, simplemente le muestro algunas
de mis capacidades: Órdenes de arriba-matiza como para terminar
de justificarse- Antes citó a Lecter ¿Se refiere al
asesino caníbal cinematográfico considerado el más
inteligente de la historia del celuloide? Ja ja ja. Puestos a parecer
H/Anibal, sinceramente prefiero al general cartaginés; más
épico, gran estratega y menos maquiavélico
FT:
Como que no le veo, al igual que detrás de una bolita de caca,
en las guerras púnicas, detrás de Escipión. Bueno,
tras el paréntesis hilarante pasemos a asuntos más pragmáticos:
Descríbame un día cualquiera de su "vida",
si es tan amable.
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"¿Si comiera o bebiera por accidente, saldrían
chispas de usted, como en las antiguas películas de ciencia-ficción?
De ese modo alguien a quién no le cayera demasiado bien podría
usar contra usted un bacalao a la vizcaína y un Ribera del
Duero en vez de una pistola o un cuchillo." |
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COPÉRNICO:
Vaya, con lo que me estaba divirtiendo, ja ja ja. Broma. Le contesto:
Mis jornadas jamás se repiten pero le haré un popurrí
de las de la semana pasada, por ejemplo, fusionándolas en uno
sola, para que sus lectores se puedan hacer una idea muy aproximada. Mi actividad diurna comienza a las 3:00 a.m, aunque curiosamente no
haya salido el sol. A esa hora leo mi correo con el plan del día
que me propone la Compañía. Escriba "leo"
entre comillas, si es tan amable. Casi siempre tengo que viajar para
impartir una conferencia o tengo entrevistas como esta, aunque no
siempre tan agradables, por supuesto... |
FT:
Por supuesto.
COPÉRNICO:
Antes de partir en el aeromóvil que me envía la compañía
hasta el espaciopuerto, normalmente dispongo de dos horas que dedico
a prepararme mis visitas, imprimir documentos si es preciso, analizar
memorandums, etcetera y, por otro lado, disponer mi ropa y adecentar
la casa. En ese tiempo a veces tengo alguna holollamada, normalmente
de la Claymstrom, donde me matizan el planning si es necesario. Uso
los trayectos para seguir aprendiendo, por un lado cultura humana
FT:..en
el más amplio sentido de la expresión, suponemos
COPÉRNICO:
Supone bien: En el más amplísimo sentido. Esta mañana
repasaba la cría de camellos, desde el siglo IV antes de Cristo,
en la actual Dubai, y sus repercusiones socio-económicas
y si me resta tiempo, después de la entrevista, practicaré
sobre pergamino letras capitales, de la época merovingia, con
motivos zoomorfos.
FT:
Que divertido
COPÉRNICO:
Pues para mí lo es. Me reconforta asimilar conocimiento, aunque
lo que no tiene precio es interrelacionarlo. Le decía que,
además de los datos culturales, puros y duros, estudio las
costumbres humanas, su psicología, su interacción con
sus semejantes y con el medio. Ahí sí que las posibilidades
matemáticas se disparan. Son ustedes fascinantes.
FT:
Gracias, por el cumplido genérico. Comprobamos que en ese campo
también es un buen alumno. Siga contándome "su"
día.
COPÉRNICO:
En los trayectos y en mis encuentros en Universidades y colegios,
instituciones y organismos oficiales, hoteles, congresos, etcétera,
paso casi todo el día. A veces paso la noche fuera, aunque
le reconozco que ello no me agrada demasiado. Cuando vuelvo a esta
casa, la que considero mi hogar, dedico varias horas a realizar tareas
de mantenimiento bio-hard-soft. No me pida que les especifique demasiado
sobre lo primero, por favor. Lo digo por delicadeza hacia su estomago. Ya me han comentado varias veces que no es muy agradable para ustedes,
por ejemplo, mis "tejemanejes" con el colágeno que
me recubre.
FT:
No se preocupe: Otro día si quiere nos intercambiamos secretos
de belleza, depilación y mascarillas de aguacate.
COPÉRNICO:
Ah, eso último no me lo sabía, lo de emplear lauráceas para el cuidado higiénico-estético.
FT:
No sabe lo que me alegro. ¿Lee usted? ¿Libros, me refiero?
Lo digo porque veo que tiene aquí una extensa biblioteca. ¿Es
de esas que se compran por metros y colores?
COPÉRNICO:
Ja ja ja. No, no son de atrezo. Esos lomos están rellenos de
páginas y éstas de palabras, se lo aseguro. Respecto
a su pregunta le diré que no suelo leer de forma física,
tal y como ustedes entienden el concepto. Tengo un acceso directo
y permanente a la Red Universal, nutriéndome copiosamente de
ella. Lo que ocurre que, a veces, debo contrastar algún dato
y lo hago a la vieja usanza.
FT:
Ajá. Hablemos ahora de lo que le diferencia de nosotros. Perdone
la tontería pero evidentemente usted ni come ni bebe. ¿Verdad?
COPÉRNICO:
Evidentemente. Si me metiera algo en la boca y lo masticara no sabría
ni tragarlo
FT:
Pues no sabe lo que se pierde
COPÉRNICO:
Eso me han dicho. Al parecer el dios Omacahtl de la mitología
azteca, que simbolizaba el júbilo y el espíritu festivo,
permanece todavía muy ligado a su aporte energético
y vitamínico diario. Le informo de mi técnica para elegir
ese comentario: Iba a usar a Baco ó Dionisio pero, al parecer, las
mitologías griega y romana ya están muy trilladas.
FT:
Gracias por el dato. ¿Si comiera o bebiera por accidente, saldrían
chispas de usted, como en las antiguas películas de ciencia-ficción? De ese modo alguien a quién no le cayera demasiado bien podría
usar contra usted un bacalao a la vizcaína y un Ribera del
Duero en vez de una pistola o un cuchillo.
COPÉRNICO:
Ja ja ja. No: mis creadores ya previeron esa eventualidad y más
allá de mi campanilla dispongo de un pequeño compartimiento
estanco. Ellos me cuidan, no crea usted. Soy un juguetito muy caro.
FT:
¿Cuan
?
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COPÉRNICO:
Estoy seguro que usted, Violeta, y sus superiores de la fabulosa revista
en la que trabaja, entenderán que me guarde ese dato. Digamos
que cuesto más que un aeromóvil de lujo pero menos que
el P.I.B de Nigeria. El sueño de la Claymstrom es, precisamente,
disminuir mis costes de producción |
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"Habiendo descartado temores genéricos uno muy concreto: ¿Tiene
usted, Copérnico X, miedo a la muerte?" |
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cuando se produzca un aumento
en la demanda. El problema es que mi cerebro no puede introducirse
en una cadena de producción, al menos de momento. El trabajo,
casi artesanal, de mis programadores se asemeja más al de un
antiguo orfebre que a cualquier cosa que suene a Revolución
Industrial.
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FT:
Le aseguro que es usted el huevo de Favergé con los ojos más
expresivos que he visto nunca. Supongo que tendremos que conformarnos
con ese dato tan preciso que me ha dado. ¿Le programaron para
captar la ironía? Dígame, al menos, por qué cifra
ha firmado la Claymstrom su seguro con la LLoyd's londinense. ¿Puede
usted mentir? Como diría el gran Groucho, conteste primero
a la segunda pregunta.
COPÉRNICO:
No puedo mentir, explícitamente, salvo si es absolutamente
preciso para salvar una vida humana. Así lo expresé
en la rueda de prensa de mi presentación. Estoy pensando en
mi faceta de mediador en secuestros. Sí, sí puedo captar la ironía
o antífrasis, figura retórica usada sabiamente por el
novelista Oscar
Wilde, entre otros, y por lo que compruebo también
por usted.
FT:
Veo que mentir no, pero puede omitir la verdad como la segunda cifra
que le pido
COPÉRNICO:
Trataba de usar la técnica del olvido, para no tener que negarle
información de forma tan reiterada, pero veo que no se le escapa
una. No me está permitido tampoco darle ese dato pero se lo
cambio por otro dato que no me ha preguntado y que le puede resultar
curioso: No tengo sexo y, por lo tanto, no puedo mantener relaciones
de esa índole. Esta vez también le voy a explicitar
mi técnica que, sin duda ya ha captado gracias a su gran perspicacia:
Al parecer, derivar la atención hacia un tema de gran interés,
puede ser eficaz en algunos casos
FT:
Derivación arropada, además, de altas dosis de adulación
Cuan frágiles y orgullosos somos los seres humanos. ¿Tan
facilotes somos?
COPÉRNICO:
Bueno, puede que tenga razón en lo primero, pero tampoco debo
mostrarle todas mis cartas, entiéndalo. Respecto a su simplicidad
niego categóricamente la mayor. A su lado yo tengo la complejidad
que encierra la tecnología que hay en un cubo. Siento, de veras,
no poder responder el 100% de sus cuestiones.
FT:
No se preocupe, me hago cargo, aunque mi obligación es intentarlo:
Me pagan para sonsacarle. Antes citó esa posibilidad de arriesgar
su vida negociando con niños malos. ¿Puede sentir algo
parecido al miedo?
COPÉRNICO:
No. Evidentemente, en mi matriz de instrucciones de bajo nivel residen,
bien remarcadas, directrices de autoprotección y conservación.
Ello, evidentemente, me podrían conducir a dilemas complejos,
aunque tengo claro que debo preservar la vida humana por encima de
cualquier disquisición. Le reconozco que me produce cierto
alivio ser un modelo comercial de exhibición y espero no verme
nunca en la tesitura de, o tener que evitar que una niña se
parta una pierna o mi propia destrucción. No obstante, es claro
para mí, que tendería a preservar la integridad de la
niña.
FT:
Preservar la integridad humana y la propia. Se ha saltado la segunda
ley robótica de Asimov: Un robot debe siempre obedecer a un
ser humano siempre y cuando esto no entre en conflicto con la primera
ley (Jamás dañar a un humano).
COPÉRNICO:
Bien, es un tema interesante. No, mis creadores obviaron la segunda
ley, y perdone el retruécano, por motivos obvios. No puedo
obedecer a los humanos, más los que me crearon, puesto que
voy a recorrer el mundo e interactuar con miles de ellos. Imagine
el caos que sería, en medio de una conferencia, que un asistente
me pidiera que le fuera a comprar un amplificador telepático y otro lo contrario, que siguiera hablando. Admito que el complejo
problema con el que me encuentro, a diario, es no dañar a ningún
humano
¡psicológicamente! En conseguirlo empleo
una fracción importante de mis recursos neuronales/cuánticos.
FT:
Aja, complejo. Si le sirve de consuelo, a nosotros nos pasa lo mismo.
La verdad es que me ha puesto en bandeja una de las últimas
preguntas que tenia preparadas. Hasta ahora he improvisado pero como
no le formule esta mi jefe, el señor Galán, me enarcará
su ceja de incomodar al personal, como solo él sabe hacer.
Habiendo descartado temores genéricos uno muy concreto: ¿Tiene
usted, Copérnico X, miedo a la muerte?
COPÉRNICO:
Ahora es cuando yo debo decir: "Me alegro que me haga esa pregunta,
Violeta". Me alegro que me haga esa pregunta, Violeta. La respuesta
es NO. Cada diez segundos la compañía hace una copia
de seguridad de todo mi sistema y reparte, a la velocidad de la luz,
dicha información en tres servidores muy distantes entre sí,
uno en las Colonias Exteriores, por cierto. Si ahora mismo cayera
un misil en esta casa, ellos me reconstruirían, acordándose
mi nuevo "yo" hasta de su mención de su jefe, el
circunflejo señor Galán. La echaría de menos,
eso sí. Lo digo de veras. Me dotaron de esa capacidad.
FT:
Es un gran detalle, el suyo. Acaba de echar por tierra la cita de
Antonio Machado: "No debemos de temer a la muerte, porque cuando
nosotros somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, nosotros no
somos." Así, con "backups", cualquiera. Para
terminar una última cuestión y una petición.
En la pregunta quizá me delate como organismo XX y es, a nivel
genérico, en la misma dirección que la anterior sobre
el miedo. ¿Sentimientos? |
COPÉRNICO:
¿Alegría? ¿Tristeza? ¿Amor? Me temo que
mi respuesta vuelve a ser negativa, señorita Violeta. En mi
parte físico-cuántica definitivamente no. En mi parte
biológica, cualquier conato, por ejemplo, a nivel de endorfinas,
es rápidamente controlado por mi otra mitad. Por definición
control es, en algún aspecto, antónimo de sentimiento.
Creo que es mejor así. Un robot emocional biónico podría
ser un organismo incontrolado y eso, se lo aseguro, tiene muy mala
prensa. Como sabe la Claymstrom Corporation es una empresa que reviste
carácter mercantil, es decir, que tiene ánimo de lucro
y no se lo oculta a nadie. No le niego que en el futuro algún
pariente remoto mío lea a William Shakespeare y se sienta totalmente
identificado con las pasiones de sus personajes. Pero no ahora. |
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"¿Se atrevería Copérnico X a escribir
en nuestra revista
Tiempos Futuros?
Podría aportar una perspectiva de excepción a los acontecimientos
científico-tecnológicos de nuestro tiempo. Sería
un honor convertirnos en la primera revista que publicara artículos
de un no-humano." |
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FT:
Bien, bien. No me pregunte por qué pero su respuesta me reconforta.
Quizá porque pienso que, al margen que ustedes estén
preparados para vivir emocionalmente en esta sociedad, seguro que
esta sociedad no está preparada para vivir entre biomáquinas
con corazón. Seguro. Bueno
-nos levantamos y estrechamos
de nuevo la mano fría de Copérnico-Estoy autorizada
para realizarle una proposición deshonesta aunque vertical
COPÉRNICO: Vaya
ja
ja ja.
FT-La
publicación en la que trabajo se ha interesado mucho tanto
en sus innegables dotes lingüísticas y su elocuencia,
así como en su asombrosa capacidad de análisis e interrelación.
Teniendo en cuenta que a usted no le costaría más de
0,6 segundos escribir un artículo del tamaño de esta
entrevista, ¿se atrevería Copérnico X a escribir
en nuestra revista Tiempos Futuros?
Podría aportar una perspectiva de excepción a los acontecimientos
científico-tecnológicos de nuestro tiempo. Sería
un honor convertirnos en la primera revista que publicara artículos
de un no-humano. Entendemos que tendrá que consultarlo
a sus creadores y
COPÉRNICO:
Disculpe
que le interrumpa-y mientras nos acompaña a la puerta el bioandroide
extrae de un cajón un documento sellado con el blasón
de la Compañía, firmado por directora general de la
compañía, Soraya Arroyo.-Deduje su petición y
hablé ya con ellos. Si fuera tan amable me gustaría
que se lo entregara en mano a su jefe, el señor Galán
Pozuelo: Son las condiciones de mi contrato. Le adelanto que sería
un honor colaborar con ustedes.
FT:
Como no tiene la capacidad de ofenderse, con todo el cariño
le diré: Es usted un electrodoméstico de lo más
repelente.
Copérnico
se limita a sonreír en silencio. |
AVISO
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